Medidas de seguridad para el garaje

Por 0 Sin etiquetas

Proteger el garaje de casa: una prioridad

 

El concepto de seguridad doméstica o de protección en el hogar suele restringirse a la vivienda propiamente dicha y, a lo sumo, al jardín. Tiene sentido, ya que es ahí donde desarrollamos la mayor parte de la vida familiar. Pero no hay que olvidarse del garaje, ya que debido a sus peculiaridades, es una parte de la vivienda que  requiere de una atención especial. Se trata de uno de los puntos débiles de la casa, por eso hoy te enseñamos cómo protegerlo.

 

Tipos de garajes

 

Existen muchos tipos de garajes, por lo que no existe un plan de protección común para todos ellos. . Estos serían, en líneas generales, los tipos de garajes más habituales:

 

  • Garaje privado, trastero o caseta.
  • Parking comunitario.
  • Plaza de aparcamiento privado.
  • Aparcamiento al aire libre.

 

Puntos débiles y vulnerabilidades de los garajes

 

Ordenados de más seguro a menos seguro:

 

  1. Garaje, trastero privado o caseta

A él solo acceden vehículos pertenecientes a los propietarios del inmueble al que pertenece. Es el más usual en viviendas unifamiliares, el que permite mayor discreción y también el más seguro.

 

  1. Parking comunitario

Muy habitual  en comunidades de vecinos, sobre todo cuando se trata de bloques de apartamentos. Cualquier vecino puede ver qué hay en nuestro garaje y hay mayor tránsito de personas.

 

  1. Plaza de aparcamiento en un parking

Similar al caso anterior pero sin cerramientos ni paredes. Puede contar con servicio de vigilancia  y presenta mayor riesgo al no conocer a todos los usuarios.

 

  1. Aparcamientos al aire libre

Aunque forme parte de un recinto delimitado, la mayor parte de su estructura está al aire libre.  En ocasiones, ni siquiera el usuario tiene garantizado el uso exclusivo de una plaza.

 

Medidas de seguridad específicas

 

Existe una gran variedad de medidas de seguridad que se pueden utilizar para proteger nuestro garaje. Estas son las más habituales:

 

  • Puerta del garaje blindada: Es especialmente útil en los garajes privados porque presentan un menor tráfico de coches (es más difícil que quede accidentalmente abierta). Es un elemento disuasorio en toda regla.
  • Sensor de movimiento: Puede ser de utilidad en cualquier garaje cerrado. Eso sí, obliga a los usuarios a conectarlo o desconectarlo cuando accedan al garaje o, según las normas de uso, a cumplir un horario para utilizarlo.
  • Cámara de vigilancia: Es, posiblemente, el sistema más adecuado para un parking comunitario, tanto cerrado como al aire libre.
  • Identificador de matrícula: Es una tecnología muy sofisticada y costosa, pero de gran eficacia para aparcamientos públicos o comunitarios.
  • Sistema de alarma móvil: Puedes instalar un sistema antirrobo a tu vehículo. Este dispositivo mantiene el coche permanentemente conectado con una central receptora de alarmas por lo que siempre estará protegido.
  • Localización vehicular: Se trata de una herramienta de geolocalización que permite saber dónde esta tu coche, su trayectoria, combustible y muchas cosas más.
  • Alarmas sin electricidad para el garaje: Si tu plaza de garaje consiste en un espacio cerrado sin acceso al tendido eléctrico, también es posible instalar alarmas con generadores propios.

 

Un problema evitable

 

Los robos en garajes se producen la mayoría de las veces por descuidos de los usuarios o por la utilización de medidas de seguridad desfasadas. Por lo tanto, es un problema que puedes evitar si tomas las medidas oportunas y te permitirá también sentirte más seguro en tu hogar.

 

Si este contenido te ha resultado interesante, puede que también te sea útil saber:

Sin comentarios

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *