Diferencias entre los detectores de gas cercanos al suelo y los cercanos al techo

Detectores de gas cercanos al suelo y cercanos al techo

 

Para mantener tu hogar o negocio libre de peligros es indispensable contar con las medidas de seguridad más adecuadas. Por eso, no basta solo con la instalación de alarmas de seguridad. También hay que tener en cuenta la importancia de otros dispositivos anti-siniestro como los detectores de gas. La ubicación de los detectores de gas dependerá del modelo y el gas que se quiera detectar, pues hay detectores de gas cercanos al suelo y otros que se colocan cerca del techo.

 

Esto se debe a que, para alcanzar el máximo potencial de protección de un sensor de gas, este debe activarse cuanto antes. Para ello, el detector debe colocarse en el lugar al que se dirija el gas en cuestión.

 

¿Qué tipos de gases puede detectar un sensor de gas?

 

Los sensores de gas detectan la presencia o emanación de gases tóxicos y explosivos  de diferente composición. Es decir, un detector de gas puede activarse ante la aparición de cualquier gas. En este sentido, la concentración y el peso del gas cumplen un factor clave.

 

Por un lado, en casos de combustión, la concentración del gas no requiere ser muy elevada. Un buen detector de gas debe ser capaz de activarse ante concentraciones inferiores al 5% del aire presente. Es decir, cuando la combustión todavía no se ha expandido gravemente. Ante gases tóxicos, la sensibilidad de los detectores es incluso mayor.

 

Por otro lado, el peso del gas es clave para saber dónde colocar el sensor de modo que se active lo antes posible. Según su peso, se pueden diferenciar dos tipos de gases:

 

  • Gases ligeros.
  • Gases pesados.

 

¿Dónde colocar los detectores de gases ligeros?

Los gases ligeros son aquellos que tienden a subir porque son menos pesados que el aire.

 

En términos puros, solo son más ligeros que el aire el amoniaco, el metano y el hidrógeno. Este sería el caso de una fuga o escape de gas, que libera la sustancia en estado puro.

 

No obstante, la mayoría de gases tienen composiciones más complejas. Además, hay que tener en cuenta las corrientes de aire, la temperatura y los procesos químicos que han llevado a generar el gas.

 

En cuanto a los gases ligeros más comunes, destacan los humos que desprenden la mayoría procesos de combustión o el gas natural.

 

En el caso de los gases ligeros, hay que colocar los detectores cerca del techo.

 

Descubre cómo y dónde colocar un sensor de gases ligeros como el gas natural

 

¿Dónde colocar los detectores de gases pesados?

En el otro lado de la balanza, se encuentran los gases pesados. Estos son los gases que son más pesados que el aire y que, por tanto, tienden a bajar. A pesar de todo, también hay que tener en cuenta las circunstancias en las que se produce el gas.

 

Algunos ejemplos de gases pesados son el butano, el metano o el propano.

 

Para la detección de gases pesados hay que colocar los detectores de gas cercanos al suelo:

 

  • En paredes sin obstáculos ni corrientes de aire.
  • A un máximo de 30 cm del suelo.
  • A un mínimo de 30 cm de posibles esquinas.
  • Entre 1 y 3 metros del foco a cubrir.
  • Nunca cerca de fuentes de calor directo (hornos, fuegos de cocina, estufas, etc.).
  • Evitando obstáculos, como muebles o tabiques que bloqueen la detección del gas.
  • Alejados de las puertas, ventanas o rejillas de ventilación que provoquen corrientes de aire y puedan mover el gas en dirección contraria a la situación del detector.

 

Los detectores de gas más seguros

 

Los detectores de gas más seguros se caracterizan por varios factores:

 

  • Previo a la instalación, un experto debe llevar a cabo un análisis pormenorizado de los riesgos. Es decir, debe tener en cuenta los posibles gases que se pueden generar en el espacio a proteger. En base a ello, sabrá si debe instalar detectores de gas cercanos al suelo o al techo y qué tipos de detectores tiene que colocar.
  • La instalación de los detectores de gas cercanos al suelo o al techo también la debe llevar a cabo un profesional. Así nos aseguraremos de que todo está en orden y de que no se ha cometido ningún fallo.
  • Si es posible, el sensor tiene que contar con la capacidad de accionar el sistema de extinción de incendios del hogar o negocio.
  • El detector tiene que ser capaz de emitir una señal que alerte a la Central Receptora de Alarmas. De este modo, en caso de emergencia se activará el protocolo correspondiente. Las ventajas de contar con un sistema de este tipo son:
    • Monitorización y gestión de las incidencias.
    • Aviso inmediato al interesado, en caso de incidente, esté o no presente en su domicilio o negocio.
    • Notificación a los diferentes servicios de emergencias, en caso de ser necesario.

 

 

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