¿Qué nivel de seguridad alimentaria hay en España?

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Así se encuentra la seguridad alimentaria en España

 

Cuenta el refranero que somos lo que comemos, vinculando la calidad de la alimentación con nuestro estado de forma. Por consiguiente, la seguridad alimentaria es un parámetro que, pese a ser poco conocido, condiciona notablemente nuestro bienestar. Hoy nos detenemos sobre esta cuestión capital para una vida segura y analizamos cuál es su situación en nuestro país.

 

¿Qué es la seguridad alimentaria?

 

Se trata de un concepto que hace referencia a la facilidad de acceso a alimentos seguros y nutritivos en un espacio acotado. De este modo, el término suele asociarse a comunidades autónomas o países. Su objetivo es establecer diferentes criterios para medir la calidad de la alimentación de la ciudadanía.

 

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la seguridad en la alimentación contempla cuatro grandes variables: disponibilidad, facilidad de acceso, aprovechamiento y estabilidad en el suministro.

 

¿Cuál es la situación de España?

 

Nuestro país cumple con los estándares que corresponden a un estado desarrollado. No obstante, asociaciones como la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria han alertado de un empeoramiento de la calidad alimentaria.

 

Ello se debe al impacto de la crisis económica en los hogares. Una parte de estos habría visto reducida su capacidad de acceso a alimentos que cumplen los niveles deseables de calidad.

 

El último ranking de la FAO, correspondiente al ejercicio 2015, muestra cómo España se sitúa en el grupo de los países desarrollados (con niveles de inseguridad alimentaria inferiores al 5%). Ahora bien, en torno a un 4% de la población española no puede hacer frente a sus necesidades alimentarias por sus propios medios.

 

Ahora bien, la inseguridad alimentaria también se da cuando no se tienen hábitos de consumo saludables. Por ejemplo, no es seguro seguir dietas milagro o abusar de la comida rápida. Los contaminantes químicos de los alimentos o la ingestión de productos con propiedades nutritivas cuestionables van más allá de la disponibilidad de recursos financieros.

 

Cómo mejorar la seguridad de la alimentación en casa

 

Resulta especialmente pertinente preguntarnos qué comemos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra en algo más de doscientas los tipos de enfermedades que surgen por una mala alimentación. Por ello, es interesante seguir las siguientes indicaciones en el hogar:

 

  • Conceder a la alimentación la importancia que merece. Ajustar el presupuesto familiar conlleva cambiar de marcas o incluir productos más económicos en la cesta de la compra. Hay que pensar bien estas decisiones porque la alimentación es el ámbito de consumo más importante.

 

  • Conocer el etiquetado. La polémica en torno al aceite de palma ha llevado a muchos usuarios a familiarizarse con el significado de las etiquetas de los alimentos. Ello también incluye comprobar la procedencia del producto y su fecha de caducidad.

 

  • Reducir los productos procesados. Es la recomendación más específica y en la que más insisten las autoridades sanitarias.

 

  • Óptima conservación. Una vez se han adquirido los productos, es necesario garantizar que se conservan en las condiciones idóneas.

 

¿Cuál es la calidad de los alimentos en España? ¿Qué nivel de seguridad alimentaria tiene Europa? Descubre esto y mucho más en Blog Prosegur.

Descubre cómo es la seguridad alimentaria en España.

 

Somos lo que comemos y lo que hacemos

 

Lo anunciábamos al comienzo y no podíamos sino despedirnos con este acertado tópico. La buena alimentación es uno de los pilares para una vida segura. Ya va siendo hora de darle la relevancia que merece en nuestras decisiones diarias.

 

No obstante, también somos lo que hacemos. Proteger tu vivienda y estar pendiente en el resto de los aspectos de tu vida es igual de importante que la alimentación para vivir realmente tranquilo.

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