¿Cómo prevenir los catarros y gripes de los niños?

El resfriado es causado por un virus que generalmente afecta a las vías respiratorias, y que resulta muy común entre los más pequeños, especialmente en los meses de frío. Su contagio, favorecido por el contacto continuo, toses y estornudos, es bastante fácil pero, ¿sabes cómo se pueden prevenir los catarros y gripes de los niños?

Es un hecho que los niños se resfrían entre tres y ocho veces al año y, teniendo en cuenta que cada resfriado suele durar aproximadamente una semana, los más pequeños de la casa pasan de tres semanas a dos meses al año de malestar por los catarros y gripes.

La mayoría de los resfriados son víricos pero, en ocasiones, pueden surgir complicaciones al aparecer alguna bacteria oportunista que aprovecha la bajada de defensas del organismo al luchar contra el virus responsable del resfriado. Las complicaciones más comunes en estos casos son bronquiolitis, bronquitis y neumonías.

¿Cómo prevenir los catarros y gripes de los niños?

No hay nada mejor para evitar complicaciones y malestar innecesario que prevenir. Por eso, desde Prosegur aprovechamos la oportunidad para indicaros una serie de consejos y recomendaciones que evitarán que vuestros hijos se resfríen con tanta frecuencia:

  1. Beber abundante líquido. Independientemente de la época del año, evitar deshidrataciones es primordial para gozar de buena salud.
  2. Evitar los cambios bruscos de temperatura.
  3. Mantener una buena higiene. Hay que enseñar a los más pequeños a lavarse las manos a menudo con agua y jabón, especialmente en momentos determinados: después de toser y estornudar, tras sonarse la nariz o tocarse la boca, antes y después de comer…
  4. Ventilar las habitaciones y espacios cerrados.
  5. Mantener una dieta saludable e ingerir habitualmente alimentos con alto contenido en vitamina C (naranjas, kiwis o limones, por ejemplo).
  6. Conservar limpios los juguetes, lavándolos si es necesario.
  7. Crear ambientes húmedos, haciendo uso de un humidificador a ser posible.
  8. Enseñar al niño a taparse la boca al estornudar para evitar contagios.
  9. No compartir vasos ni utensilios para comer, toallas o cepillos de dientes.
  10. Disfrutar del aire libre siempre que se pueda pues así evitamos la concentración de virus.

Siguiendo estas sencillas pautas evitaremos que los niños se resfríen tan a menudo aunque, si no logran escapar del virus y surge alguna complicación, no dudéis en acudir a vuestro pediatra de confianza.

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