Clasificación de los diferentes tipos de extintores

Estamos acostumbrados a ver los extintores colgados en las paredes pero, ¿sabíais que no todos son iguales ni sirven para apagar todos los fuegos? Nunca está de más estar informado al respecto por eso desde Prosegur os desvelamos la actual clasificación de los diferentes tipos de extintores.

Lo primero que debéis tener claro es que todo extintor no es más que un elemento portátil para luchar contra principios de incendios o fuegos incipientes, siempre que estos puedan ser extinguidos rápidamente. En función del agente extintor, tenemos los siguientes tipos de extintores:

  1. Extintores de agua. El agua a presión de estos extintores extingue las llamas por enfriamiento al poseer un gran poder de absorción de calor. Además, también sofoca el fuego, pues toda el agua evaporada a altas temperaturas de combustión expande su volumen en tal medida, que desplaza el oxígeno y los vapores de combustión.
  2. Extintores a base de espuma (AFFF). Al igual que ocurre con los extintores a base de agua, los de espuma ahogan las llamas por enfriamiento y sofocación. En este caso se debe a que la espuma crea una capa continua acuosa que desplaza el aire, enfría e impide posibles escapes de vapor que podrían generar más llamas.
  3. Extintores de dióxido de carbono. En estos casos, al descargar el gas encerrado a presión dentro del extintor, el CO2 se expande abruptamente y su temperatura desciende de tal manera que se convierte en hielo seco o nieve carbónica, lo que permite enfriar el combustible. También se desplaza el oxígeno, con lo que hay un efecto de sofocación que contribuye a apagar el fuego.
  4. Extintores de Polvo Químico seco triclase ABC. El efecto químico que se produce con las llamas al poner en funcionamiento este tipo de extintores rompe la reacción en cadena del fuego. Además, el fosfato monoamónico que los compone se funde con las llamas y crea una sustancia pegajosa que se adhiere en cualquier elemento sólido, creando una barrera protectora frente a las llamas.
  5. Extintores a base de compuestos halogenados. Actúan igual que los anteriores, rompiendo la reacción en cadena del fuego, con la ventaja de no dejar vestigios ni residuos. Tampoco son conductores de la electricidad.
  6. Extintores específicos para combatir incendios de metales combustibles o aleaciones metálicas. Suelen actuar por sofocación, generando una capa barrera entre el metal y el aire.
  7. Extintores a base de agua pulverizada. La diferencia con los extintores de agua comunes es que, en este caso, la descarga se produce en finas gotas que generan una especie de niebla, consiguiendo mayor efectividad en la lucha contra el fuego.
  8. Extintores a base de acetato de potasio. Especialmente diseñados para combatir fuegos producidos sobre aceites y grasas de freidoras, cocinas, etcétera. El acetato potásico se descarga en forma de niebla que, al entrar en contacto con el aceite o grasa, crea una espuma jabonosa que separa la superficie del aire. Además, parte de las gotas de la neblina se vaporizan refrigerando el aceite o grasa en combustión.

 

A partir de ahora miraréis con otros ojos los extintores, pues podréis comprobar que el que tenéis más cercano es el adecuado para la ubicación donde os encontréis. En casa, lo más recomendable es tener un extintor cerca del detector de humos conectado al dispositivo de alarma. Si no lo tienes así, no te lo pienses y mantén tu seguridad y la de los tuyos con los sistemas de alarmas de la empresa líder en seguridad, Prosegur.

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